Por Amanda Figueras.
Hace unos días, el rey saudí Abdalá bin Abdelaziz ordenó la destitución del jeque religioso Abdel Mohsen al Obeikan, uno de sus viejos asesores y quien también hacía lo propio para el Ministerio de Justicia -Arabia Saudí se rige por la Sharia o ley islámica-.
La decisión llegaba después de unas declaraciones en una radio local en las que arremetía contra la "gente influyente que intenta corromper la sociedad musulmana cambiando el estatus natural de la mujer".
Al Obeikan criticó la interacción entre hombres y mujeres que se produce en los tribunales del país, y acusó a los jueces -él mismo también lo fue hace años- de estar "occidentalizando la sociedad". En 2010, su recomendación de que las mujeres amamantaran a hombres adultos para que de este modo al convertirse en sus hijos de leche evitaran el castigo divino por no cumplir con la segregación de sexos le hizo 'famoso'.
Su 'despido' se enmarca dentro de una serie de decisiones adoptadas por la familia real saudí para tratar de frenar a los más conservadores... todo siempre bajo la premisa de no irritar demasiado a los imames. "La familia real saudí tiene que cuidar el pacto con los wahabíes [en referencia a la rigorista corriente religiosa del país] porque están allí gracias a un viejo pacto con ellos".
Hace poco más de un mes, la 'modernidad' de Arabia Saudí también estuvo en la picota después de una provocadora entrevista en la BBC a la princesa Basma, quien reabrió el debate sobre la falta de derechos en el país.
Estado de semiesclavitud
Vive en Acton, Londres, a salvo del habitual calor abrasador de su Riad natal. Lleva velo islámico, pero puede evitar usar la larga, amplia y negra abaya obligatoria en Arabia Saudí. Es la hija mejor del controvertido monarca Saud bin Abdul-Aziz Al Saud -quien murió en el exilio en Grecia siendo ella era aún una niña-, nieta del histórico rey Abdulaziz y sobrina del monarca actual. La princesa Basma tiene el poder de hacer que su voz sea escuchada. En los últimos meses se ha erigido como la saudí rebelde y aunque no es la única V.I.P. en pedir reformas, ella cuenta la fuerza de la sangre real.
Con sus declaraciones, Basma se enfrentó a algunos de los tabúes más importantes en su país. Además, se tornaba en ejemplo de las muchas mujeres saudíes luchadoras, preparadas, inteligentes y libres, una realidad a veces relegada por los medios occidentales cegados en repetir los edictos religiosos más restrictivos.
La princesa, que tiene cinco hijos y está divorciada de un compatriota, denuncia el estado de semiesclavitud que sufren las mujeres saudíes que, entre otras cosas, no pueden conducir ni tampoco viajar fuera del país sin un varón que las 'proteja'. Las leyes se sustentan sobre una estricta interpretación de la 'sharia' o ley islámica, que impone la segregación de sexos en espacios públicos. Esto se traduce en cosas como la existencia de sucursales bancarias sólo para mujeres y tiene que ver con el hecho de que no haya espectáculos artísticos, ni cine, etc.
Más derechos
"Quiero una constitución que trate igual a los hombres y a las mujeres, que no dependa de la interpretación que haga el juez del sagrado Corán. No pido un modelo Occidental, sino una adaptación de ese sistema que no dependa de los caprichos de los jueces como ahora", denunció recientemente en la británica BBC. También arremetió contra las actuales leyes del divorcio que, en su opinión, van en contra de lo establecido por el Corán ya para la mujer solicitarlo es casi imposible. "El Corán se lo permite simplemente con que se aleguen diferencias irreconciliables".
Está en contra de la obligatoriedad de que las mujeres vayan siempre acompañadas por un 'Mahram', una especie de protector, varón, normalmente, parte de su familia. "En la época del profeta Mahoma las mujeres solían tener un hombre que las acompañaba ya que en esos días Arabia era un desierto literalmente lleno de piratas. Hoy, el único propósito de esta ley es limitar su libertad de movimiento. Esto no sólo infantiliza a las mujeres sino que las convierte innecesariamente en una carga para sus familiares hombres y para la sociedad", sentencia.
Rechaza la prohibición de conducir, aunque advierte de antes hay que conseguir más seguridad porque teme que los extremistas las agredan. "Las mujeres suelen tener conductores, que no son de su familia sino empleados mal pagados... eso también va contra el Corán", se quejaba a esta periodista una estudiante universitaria saudí en Jeddah.
La princesa Basma acusa al sistema educativo de multiplicar el estereotipo de que la mujer debe tener un papel inferior en la sociedad y que su papel debe estar limitado a servir a su familia y criar a sus hijos. Critica que el conocimiento se asiente en la memorización y que se destaque en demasía el estudio de la religión, más allá del Corán y la 'Sunnah' (dichos y hechos del profeta Mahoma). "Nuestra juventud se vuelve vulnerable ante las ideologías fundamentalistas que han llevado al terrorismo y al abuso del verdadero significado del Corán".
Corte reformista
"No es la típica princesa", reconocía la periodista y escritora saudí Maha Akeel. "Es famosa por su audacia, la admiro por lo que dice y por ser tan valiente como para enfrentarse a su familia... creo que no le permiten regresar a Arabia Saudí, donde también hay gente que está en su contra porque no quieren ningún cambio", añadía otra joven saudí politóloga.
A ojos de Occidente, Basma es una reformista y, en opinión del ex asesor de los Al Saud, casi toda la familia lo es. "Ellos beben, no se cubren, hacen las típicas cosas que cualquiera en Europa o en EEUU. No soportan vivir en su país pero por otra parte no gozan del poder de cambiarlo como quisieran debido a un viejo pacto con los líderes religiosos wahabíes", explica.
Según la experta en asuntos políticos, la familia real está por encima de la ley: "Por ejemplo, el alcohol está prohibido pero se sabe que ellos usan aviones privados para importarlo para su uso personal aunque ahora el rey Abdalá está tratando de evitarlo". Esta periodista pudo comprobar que los licores, efectivamente, llegan al país.
Al calor de las revueltas en otros países árabes y del norte de África, a finales de 2011 el rey anunció varias reformas, como la inclusión de mujeres en la 'Shura' (una especie de asamblea consultiva creada en 1992 por designación directa de sus miembros por parte del monarca) o su participación en las elecciones municipales de 2015, tanto en calidad de votantes como candidatas. Sin embargo, los observadores internacionales siguen denuncian la precariedad en cuanto a las libertades y el respeto a los derechos humanos en el país.
Por José María Irujo.
El asesino de Toulouse es fruto de la camada inspirada por el fundador de Al Qaeda en España
Mohamed Merah, el franco-argelino de 23 años que soñó con “poner de rodillas a Francia” y asesinó a siete personas, tres de ellas niños judíos indefensos, creyó que la forma más segura de organización es no tenerla. “La organización frustra cualquier medida de seguridad”, escribió el sirio español Mustafá Setmarian en su obra La llamada a la resistencia islámica global, en la que induce a los discípulos del yihadismo a atacar de forma espontánea e individual y propone crear un ejército de lobos solitarios difíciles de detectar. Merah, un joven con cara de buen chico, aparenta pertenecer a la camada alimentada durante años por este libro de 1.600 páginas que se ha convertido en un manual imprescindible de la denominada yihad global.
Los pasados días 11, 15 y 19 de marzo Merah salió a las calles de Toulouse y Montauban a bordo de su motocicleta y armado con tres revólveres Colt 45. Había elegido durante meses a sus víctimas: paracaidistas magrebíes desarmados cuya unidad estuvo destacada en Afganistán; un profesor y tres niños judíos que cayeron abatidos al azar en la puerta de su colegio. Grabó su matanza y la difundió por la Red. Era el perfecto lobo solitario formado en Pakistán y Afganistán que Setmarian, Abu Musab al Suri, fundador de Al Qaeda en España y miembro de la cúpula central, dibujó en su libro de ciencias militares para atacar a Occidente y “poner de rodillas a Francia”.
El compromiso con la yihad puede ser individual y ahí estaba Merah, nacido en Toulouse, cuarto de cinco hermanos, loco de la mecánica y los coches, convertido en muyahidín para demostrarlo y “vengar a los niños palestinos”. Para morir matando arrinconado en el baño de su casa en la postura de un combatiente yihadista y con los pies en 30 centímetros de agua para no dormirse y aguantar las 32 horas de asedio policial, según ha descrito Amaury de Hautecloque, el jefe de los RAID, la unidad de intervención de élite que acabó con su vida de un tiro en la cabeza.
¿Qué ha ocurrido para que aflore en la acomodada y vigilada Europa un terrorista en apariencia solo que mata con total impunidad durante varios días? ¿Las células locales o redes de base que actuaban de forma autónoma y desligadas de un organización central dan ahora paso al lobo solitario que promovió en su libro el pelirrojo Setmarian antes de su captura y desaparición en 2005 en Pakistán?
Assaf Moghadam, de 37 años, investigador del Instituto Internacional sobre Antiterrorismo Herzliya (ICT, en sus siglas inglesas) en Israel, apunta a la crisis y debilidad de Al Qaeda. “Los atentados de Merah subrayan, a pesar de su éxito, la debilidad de Al Qaeda como organización. Ha sufrido serios reveses de sus jefes operativos y ahora sus dirigentes se reducen a un puñado de personas. De todas formas, la amenaza que Occidente identifica como Al Qaeda ha sido siempre más que una sola organización”.
Al Qaeda está gravemente herida y la hemorragia continúa. Desde que Osama bin Laden, de 54 años, murió acribillado en su confortable refugio de Abbottabad (Pakistán), la central de la organización ha sufrido pérdidas irreparables, posiblemente las más graves desde que el emir saudí creó Al Qaeda en 1988 con solo 15 hermanos. Tres de sus jefes operativos han caído: el tuerto Ilyas Kasmiri y Attiyá Abd el Rahman murieron víctimas de los Predator, aviones no tripulados de EE UU, en sus madrigueras montañosas de Waziristán (Pakistán). Fazul Abdulá Mohamed se despidió para siempre de la yihad en un control militar en Somalia. Ahora, Ayman al Zawahiri, el egipcio de 60 años convertido en el nuevo emir, busca sustitutos. Le sobra odio, experiencia y estrategia, pero no tiene el carisma de su antecesor.
El ataque de Merah no ha sido una sorpresa para los servicios de inteligencia. Un vídeo de Al Qaeda emitido en junio de 2011 reclamaba a los yihadistas atentados en Europa, un continente donde células locales de salafistas y otras conectadas a la central han protagonizado masacres como el 11-M en Madrid en 2004, el 7-J en Londres en 2005 y un largo rosario de atentados frustrados por las fuerzas de seguridad en Italia, Alemania, Bélgica y Francia. Documentación intervenida a dos islamistas detenidos el pasado mes de septiembre en Berlín describía la estrategia de Al Qaeda y apuntaba nuevos ataques. “Europa vuelve a ser objetivo preferente. Francia tenía muchas cartas porque los terroristas llevan años intentándolo y Al Qaeda en el Magreb Islámico la tiene en el punto de mira”, asegura un oficial de la Guardia Civil.
Guido Steinberg, de 43 años, analista del Instituto Alemán para Asuntos de Seguridad Internacional, ve en los ataques de Francia un cambio en la estrategia de Al Qaeda. “Algo ha cambiado en su pensamiento. Años atrás no se planteaban ataques pequeños como matar policías, realizar secuestros o víctimas como las de Toulouse. Creo que obedece a su debilidad”.
El pasaporte de Merah tenía sellos de Pakistán, Afganistán, donde estuvo preso en una cárcel de Kandahar, Jordania, Siria, Irak e Israel. “Si estuvo allí ha de tener algún vínculo con Al Qaeda u otra organización afín”, apunta Steinberg. El terrorista estaba fichado por los Renseignement Généraux, servicios secretos franceses, había sido interrogado, y aparecía en las listas negras del FBI que impiden volar a EE UU. “Es un individuo independiente de toda organización estructurada conocida”, ha asegurado François Molins, el fiscal de París encargado de la investigación. Un lobo de la camada que soñó y alentó la retorcida pluma de Setmarian.
Moghadam, el investigador del instituto israelí, define el ataque de Toulouse como un caso de yihad individual. “El riesgo de los pequeños ataques es la implementación de la llamada hecha hace años por Abu Musab al Suri [Setmarian], que abogó por la yihad individual. Recientemente, en el mismo estilo Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) introdujo la estrategia de death by a thousand cuts (una modalidad de tortura china consistente en la muerte por miles de cortes). Los ataques de Merah están en la línea de Al Asuri y de las amenazas de AQPA”.
Para este analista la aparición de la yihad individual en Europa es una buena y mala noticia. “La buena es que si los yihadistas atacan con pistolas es una muestra de que la capacidad de la central de Al Qaeda de protagonizar ataques como el 11-S ha disminuido. La mala es que los grupos asociados han convencido a los yihadistas de embarcarse en estrategias individuales para atacar a Occidente. El problema es que los ataques menos espectaculares son más fáciles de ejecutar”. Moghadam augura más acciones de lobos solitarios, “aunque su impacto será menor”.
El modelo de terrorista individual, vinculado a un grupo asociado, a la central de Al Qaeda o autónomo, apareció en Ámsterdam (Holanda) en 2004 blandiendo una pistola y un cuchillo con los que asesinó al cineasta Theo van Gogh, reapareció en un aeropuerto de Fráncfort (Alemania) en 2011 y en Estocolmo (Dinamarca) en ataques frustrados. Ahora resurge en las calles de Toulouse y Montauban a bordo de una motocicleta y armado con sus revólveres Colt 45.
El mensaje de Al Qaeda en la Península Arábiga y el manual militar de Setmarian parecen haber sido recogidos al pie de la letra por Mohamed Merah: “Ataquemos al enemigo con miles de golpes”. Las siete víctimas francesas son el trágico resultado del lobo solitario.
Por Arturo Pérez Reverte.
En 1991, mientras esperaba en Dahrán la ofensiva norteamericana para liberar Kuwait, presencié un suceso curioso. Frente al mercado Al Shula había un vehículo militar con una soldado norteamericana al volante. En Arabia Saudí está prohibido que las mujeres conduzcan automóviles; así que una pareja de mutawas -especie de policía religiosa local- se detuvo a increpar a la conductora. Incluso uno de ellos le golpeó con una vara el brazo que, con la manga de camuflaje remangada, apoyaba en la ventanilla. Tras lo cual, la conductora -una sargento de marines de aspecto nórdico- bajó con mucha calma del coche y le rompió dos costillas al de la vara. Ésa fue la causa de que durante el resto de la guerra, a fin de evitar esa clase de incidentes, la Mutawa fuese retirada de las calles de Dahrán. Pensé en eso el otro día, al enterarme de un nuevo asunto de chica con problemas por negarse a ir a clase sin el pañuelo islámico llamado hiyab. Y recuerdo la irritación inicial, instintiva, que sentí hacia ella. Mi íntimo malhumor cuando me cruzo en la calle con una mujer cubierta con velo, o cuando oigo a una joven musulmana afirmar que se cubre la cabeza en ejercicio de su libertad personal. Cómo no se dan cuenta, me digo.
Cómo no les escuece igual que ácido en la cara la sumisión, tan simbólica como real, a que se someten. Recuerdo, por ejemplo, que hace cuarenta años mi madre aún necesitaba la firma de su marido para sacar dinero del banco. Y me llevan los diablos. Tanto camino, me digo. Tanta lucha y esfuerzo de las mujeres para conseguir dignidad, y ahora una niñata y cuatro fátimas de baratillo -como las llamaría el capitán Haddock- pretenden hacernos volver atrás, imponiendo de nuevo, en la Europa del siglo XXI, la sumisión irracional al hombre y a las reglas hechas por el hombre.
Reclamando tolerancia o respeto para esa infamia. Pero no es tan simple, concluyo cuando me sereno. Incluso aunque digan actuar con libertad, esas mujeres siguen siendo víctimas de un mundo cuyas reglas fueron impuestas por los hombres para garantizarse el control de su virginidad, su fertilidad y su fidelidad. Después de escucharnos decir lo libres de conducta que pueden y deben ser, esa muchacha o la señora del velo van a casa y se cruzan en la escalera con el imán de su mezquita, que vive en el quinto piso, o con el chivato hipócrita que a veces incluso luce una pasa en la frente -ese moratón de pegar cabezazos en el suelo al rezar, para que todos sepan lo buen musulmán que es uno-, que vive en el segundo. Y con ellos, y con el padre, el marido o el abuelo que están en casa, esas mujeres tienen que convivir cada día, y casarse, y criar familia, y ser respetadas por una comunidad donde la religión suele estar por encima de las leyes civiles, o las inspira.
Una sociedad endogámica, especializada en marcar y marginar -cuando no encarcelar o ejecutar- a quienes discrepan o se rebelan; y cuyos más radicales clérigos, esos imanes fanáticos que recomiendan a sus fieles machacar a las mujeres para que no se desmanden, son tolerados y hasta amparados, de manera suicida, por una sociedad occidental demagoga, estúpida, desorientada, con el pretexto de unos derechos y libertades que ellos mismos niegan a sus feligreses. Todo eso, en vez de ponerlos en la frontera en el acto, si son extranjeros, o meterlos en la cárcel, si son de aquí, cada vez que humillan o amenazan a la mujer en una prédica.
Una sociedad, la nuestra, incapaz de plantearse el verdadero nudo del problema: si una niña que durante catorce años fue a un colegio normal, entre chicos y chicas, resuelve de pronto ponerse un pañuelo en la cabeza, es que algo con ella estuvo mal hecho. Que alguna cosa no funciona en el método; falto de una firmeza, una claridad de ideas y una persuasión que no tenemos. En todo caso, si a menudo es la mujer la que elige ser hembra sumisa en vez de sargento de marines, y con su pasividad o complicidad educa a los hijos en esclavitudes idénticas a las que ella sufrió, tampoco es justo que el Islam se lleve todas las bofetadas. En materia de esclavitudes, sumisión y transmisión de costumbres a hijas y nietas, igual de infame es el espectáculo de esas españolísimas marujas presuntamente modernas, libres y respetables, que babean en programas de televisión aplaudiendo y diciendo te queremos y envidiamos, guapa, bonita, a fulanas que encarnan lo que, en el fondo y a menudo en la forma, a ellas les habría gustado ser, y desean para sus propias hijas: analfabetas sin otra aspiración en la vida que convertirse en putizorra de plató televisivo. Y esos aplausos y admiración -hasta autógrafos les piden, las tontas de la pepitilla- me parecen tan indignos y envilecedores para las mujeres, tan turbios y reaccionarios, como un burka que las cubra de la cabeza a los pies.
Libia está todavía lejos de lograr la estabilidad y seguridad que le permitan encaminarse hacia un futuro próspero y de paz, que es el deseo de su población. El próximo 17 de febrero se cumplirá un año del comienzo de las revueltas de Bengasi, que degeneraron en la guerra civil y la intervención de la OTAN. Pero, once meses después, la mayor parte de las milicias, las más poderosas e importantes, pero también rivales, siguen reacias a entregar las armas. El poder de esas milicias es, en estos momentos, una de las mayores amenazas para Libia.
Un equipo de En Portada ha estado en Libia tomando el pulso al comienzo de la era post Gadafi. Sobre el terreno se puede comprobar esa falta de seguridad y el poder de las milicias, mientras la población seguía todavía celebrando la victoria y sin acabar de creerse que el dictador estaba muerto. En Portada visitó Tripoli, Misrata, Bani Walid, Tawarga o Sirte y estuvo también en la refinería de Zawiya. Tawarga es una ciudad-fantasma, vacía y arrasada, después de que sus habitantes, libios de raza negra, huyesen de la venganza de las milicias de Misrata que, de momento, no les dejan volver, porque les acusan de haber apoyado al régimen anterior.
Descarga directa a través de Ul.to 546,34 MB.
http://ul.to/4ga7ut0b/Libia.La.hora.de.la.verdad_Sfrd.avi
Descarga directa a través de FileSonic.
http://www.filesonic.com/file/H33Xtgg/Libia.La.hora.de.la.verdad_Sfrd.avi
Desde Túnez a Egipto y desde Bahrein a Libia, un moderno tipo de revolución se ha ido alzando por todo Oriente Medio.
Con los antecedentes sociales del mundo árabe, en el que las dos terceras partes de la población tienen menos de 25 años y un cuarto de ellos carece de trabajo, Internet se ha convertido en la herramienta ideal de los jóvenes para impulsar las revueltas...
Es una juventud consumidora furtiva de los medios de comunicación occidentales que ha crecido anhelando la libertad, la prosperidad y el respeto por los derechos humanos que han visto en otros países. Con la ayuda de miles de vídeos e imágenes tomadas desde los teléfonos móviles, la generación de Twittter o Facebook ha logrado espectaculares cambios sociales y políticos en unos pocos meses, sino semanas, aprovechándose del imparable efecto viral de Internet. A través de entrevistas con rebeldes y representativos miembros de los regímenes caídos, este documental analiza en qué medida Internet y las redes sociales han podido cambiar la vida de millones de personas en Oriente Medio.
Descarga directa a través de Ul.to. 798,96 + 799,01 MB en total.
http://ul.to/0oom8gan/Como.Facebook.cambio.el.mundo.arabe_1_Sfrd.avi
http://ul.to/fuf5pe0p/Como.Facebook.cambio.el.mundo.arabe_2_Sfrd.avi
Descarga directa a través de Filesonic. 1,56 GB en total.
http://www.filesonic.com/file/b0e2OOh/Como.Facebook.cambio.el.mundo.arabe_1_Sfrd.avi
http://www.filesonic.com/file/hqiP53I/Como.Facebook.cambio.el.mundo.arabe_2_Sfrd.avi
Organizaciones fundamentalistas islámicas hablan por primera vez a cámara. Un equipo permaneció durante 18 meses investigando sobre el terreno y filmando en Líbano y Egipto con un único objetivo, averiguar las causas del resurgimiento del extremismo islámico. El resultado ¡La espada del Islam! que acabó recibiendo un premio 'Emmy'.
Por primera vez ante las cámaras desfilan los miembros de los grupos fundamentalistas más temidos, el partido de Dios libanés y la Yihab egipcia, os fundamentalistas egipcios que acabaron con la vida del presidente Sadat y se proponen proclamar una república islámica. Su mensaje: el Islam volverá y se apoderará del mundo.
Descarga Directa 602,64 MB. Un solo link.
http://ul.to/nmfywgg5/La.espada.del.Islam_Sfrd.avi
Espejo en Filesonic.
http://www.filesonic.com/file/AQcdgSM/La.espada.del.Islam_Sfrd.avi
El Follonero pretende aproximarse a la comunidad islámica de España para conocerla en profundidad, fuera de tópicos y leyendas. Además, se interesará por la visión femenina del Islam y quedará con 2 mujeres musulmanas, una con velo y otra sin él. Por otro lado, intentará preguntar a un imán su opinión sobre el fundamentalismo islámico terrorista y Bin Laden. Al final, Jordi Évole entrevistará al polémico político Josep Anglada, líder xenófobo y de ultraderecha.
Descarga Directa a través de Megaupload. 358,15 MB en total.
http://www.megaupload.com/?d=UERUENE3
http://www.megaupload.com/?d=MFVV9U4U
http://www.megaupload.com/?d=JL1VCNU8
http://www.megaupload.com/?d=7BGEEDZ8
'El Follonero' entrevistó al vicepresidente de Qatar Foundation, sponsor del FC Barcelona, quien explicó algunos de los patrones que rige la institución, como la violación de los derechos humanos que ahora patrocina el club catalán.
Se puede ver on line en la web de La Sexta.
http://www.lasexta.com/sextatv/salvados/completos/salvados__domingo__4_de_septiembre/491933/1
Y aqui un adelanto de la entrevista al vicepresidente.
Las fiestas mixtas son ilegales en Irán desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979.
Los hombres y las mujeres que se arriesgan a hacerlas están expuestos a penas que van desde multas a castigos corporales e incluso a ser encarcelados.
Pero muchos jóvenes de ambos sexos continúan celebrando fiestas juntos, aunque están preparados para huir si llega la llamada policía moral.
Conozca su situación en este video de BBC Mundo.
:: Siguiente >>